20/09/2025
Hola mundo!! hoy el día empezó temprano porque tenemos planes muy interesantes; ir en búsqueda del lindo pudú. Nos montamos en el autito y partimos en dirección hacia el mercado de castro, en donde pudimos ver los grandes hitos de la ciudad que habíamos estudiado en youtube jajaja como el don fan del colo, que en este caso estaba echao viendo reels (sí, me fijé muy psicópata). Buscamos a don Panchito que nos tenía que vender los libritos de mitología de Chiloé, pero al parecer está enfermo (de curao, caña diechiochera ah) así que seguiremos intentando. Paseamos un ratito más, vi huevos de gansa y pava (los probaré algún día) y ya antes de irnos compramos papitas de colores y mis calcetas de lana para hacer el sendero cómodamente ji.
El día estaba muy tranquilo en comparación a nuestro primer acercamiento con la plaza en pleno 18 jaja así que hoy pudimos entrar a la iglesia de Castro y apreciar su estructura y decoraciones de madera, tan linda y decorativa. También pasamos por una mini feriecita de artesanías y había un don vendiendo los libritos chilotes, compramos de leyendas, comidas y canciones. Ya para terminar el paso por Castro nos llevamos un par de milcaitos del kiosko las únicas, que fue nuestro desayuno junto al rico cafecito que hicimos en casa.
Luego nos dirigimos hacia el parque el pudú, yo sinceramente con un poco de miedo porque ya Carlos me había dicho que tenía un montón de reviews diciendo que el gallo era muy loco y pesado jaja, pero como siempre (suerte pololos) nuestra experiencia fue súper buena, me pareció amable y loco en buena jaja, intentó explicarnos su sendero pero la verdad no se entendió nada, eran ''puros 5'' jajaja.
Bueno filo, empezamos por el sendero ''1'' y llegamos a un mirador muy cuchi y ya cuando nos devolvíamos, escuchamos a unos pájaros carpinteros desde muy cerca. Yo jamás había visto y quedé sorprendida de lo grandes y lindos que son. Eran un macho (cabeza roja) y una hembra (cabeza negra). Los locos estuvieron un buen rato picoteando una rama hasta que cayó al piso y salieron volando jajaj no pude grabar porque soy lagi, pero vive en mi memoria. Los amé.
Los senderos estaban realmente hermosos, lleno de caminos y puentes de maderita nativa muy decorativa, dos puentes colgantes que se mueven muchísimo y se siente muy aventurero jaja, hamacas por montón para descansar (en donde el esposo me mostró algo), miradores muy lindos y uno en suuuuper altura. De verdad muy genial y bien cuidado todo, es caleta de pega así que mis aplausos al dueño.
Cuando empezamos el sendero éramos el único auto y estábamos sólos, pero en un momento nos encontramos con una familia Valdiviana con dos niñitos que estaban también en búsqueda del pudú, nos los encontramos un par de veces y nos preguntaron muy cuchi si lo habíamos visto pero nada:(.
Nos mantuvimos un poco alejados de ellos porque el ruido iba a espantar al pudú, porque nos lo imaginábamos súper asustadizo, pero resulta que nada que ver!!. En un momento del sendero que sentimos que era el lugar perfecto para él, con solcito y relativamente abierto, Carlos ve hacia adelante en el camino y lo ve!! ve al chiquitín pudú con su carita de bobo en medio del sendero y luego corriendo hacia la derecha de nosotros. Carlos avanza un poco más y logra verlo de nuevo, así que ya me asomo y ahí estaba, todo hermoso y tiernito siendo chiquitito. Fue como mirar una fotito de él, pero rapidito ya caí en cuenta de que era real. Él procedió a seguir con lo suyo y comer hojitas siendo observado por nosotros jaja, en lo que Carlos empieza a llamar a los niños que estaban cerca y calladitos se asoman y logran verlo también. Los papás estaban muy agradecidos.
Ya avanzamos y al final de nuestro camino volvimos a encontrarnos con un pájaro carpintero y también con un comesebo escurridizo que no se dejó fotografiar. Paré a hacer pipí por ahí y en ese momento me di cuenta que me había llegado la regla :(. Así que nos apuramos en salir, subir al auto e intercambiar un par de palabras más con el dueño.
Nos fuimos a Quellón, como dice la canción, y pasamos a una farmacia a comprar medicamentos para los dos; yo por mis dolores menstruales y Carlos por dolor de cabeza. Dimos un par de vueltas y ya nos volvimos a casita. En el camino pasó el dolor de ambos y hablamos mucho de nuestro encuentro con el puducito.
Llegamos a nuestro lindo airbnb y el pololito se acostó un ratito en el sillón para reposar mientras hice unos fideitos con huevo para reponer energías, vimos masterchef y el pololo hizo fueguito. Más tarde salimos a recorrer un poco el terreno para aprovechar el último día. Fue de locos porque nos fuimos a instalar al mirador y sentimos un ruido espantoso JAJA pensamos en una lechuza pero a pesar de que pasaba muy cerca de nosotros, era imposible de ver. Después escuchamos otro canto del terror que sonaba como monitos, supimos que era el concón e intentamos de todo para encontrarlos jaja, desde ponerle audios hasta acercarnos a cualquier sitio con bosque y esperar, pero no hubo caso, ninguno de los dos se dejaron ver (seguro era el brujo que nos vendió los libros jaja).
Ya para la nochecita el pololo entró un par de palitos para el fuego y se encontró un opilión. Más tarde hizo unas arepitas con jamón y queso deliciosas y nos acostamos a mimir :). Te amo Carlos.
21/09/2025
Hoy nos devolvemos a Valdivia, se termina el finde largo y estamos muy contentos por todo lo que nos ofreció la isla. El pololo hizo desayunito; tostadas con huevo y jamón. Muy rico. Ordenamos todo muy bien y dejamos las llaves bajo el tapete para ya partir en dirección al norte. Pasamos a conocer la iglesia de Nercón, que tiene unos lindos jardines y un cementerio muy pintoresco. Paramos en los palafitos de Castro a ver si damos con el plano del puzle jaja. Nos desviamos a Dalcahue para sumar una iglesia patrimonial más a la lista, y la verdad estaba muy bonito todo, queda pendiente para un próximo viaje.
Según lo planificado, llegamos a Ancud a la hora de almuerzo y aprovechamos primero de pasar al mercado. Luego paramos en la plaza a ver las esculturas de seres mitológicos, los cerezos, y el desfile que estaba en curso jaja. Fuimos a almorzar a un restaurant súper bonito pero carero que se llama ''La pincoya'' y me pedí una corvina con papas (un poco desabrido) y el pololo una carne con puré picante (LE FALTA SAL). La verdad no me quejo porque la vista estaba súper bonita y nos dieron pebrecito con cochayuyo.
Ya comiditos nos fuimos al transbordador y nos tocó de nuevo un cruz del sur >:(. La vuelta estuvo súper tranquila, no había mucho viento ni tampoco hacía tanto frío, así que estuvimos casi todo el tiempo afuera viendo si había algún cetáceo para el pololo (no).
Cruzamos a Chile y vimos de nuevo un cormorán guanay (creo). El camino de vuelta se nos hizo súper corto porque íbamos cantando La leyenda de la mancha por millonésima vez y porque también tuvimos una pausita para comprar café. Amo mucho a mi marido por permitirnos viajar tan bonito y tranquilo, es un placer tener contigo a una persona que se interesa y sorprende por las mismas cositas que tú. Siempre lo pienso, Carlos viene de un país lleno de aves increíbles, pero es también capaz de apreciar lo lindo de ir desbloqueando nuevos animalitos aunque sean poquitos jiji, es muy lindo.
Coronamos el día ya en casita con un muy merecito Mcdonald's. De vuelta a la civilización. Muaks.


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